Tres propuestas de lectura veraniega

Leer literatura siempre es un placer y una fuente de información. Las tres obras que recomiendo me han conmocionado por cuestiones diversas. Aunque son de autores bien distintos y explican sociedades diferentes, las tres tienen para mí una muy buena escritura y una aproximación a la gente corriente.

 

Éric Vuillard, 14 de Julio (Tusquets, 2019)

De nuevo un capítulo de gran historia condensado en pocas páginas. Del momento inaugural de nuestra historia moderna. Basado en analizar el comportamiento de la gente corriente que al destruir la Bastilla empezó el derrocamiento del Ancien Régime. Una gente corriente que aquí toma cuerpo individual, hombres y mujeres que con su sufrimiento, su implicación y su arrojo ayudaron a acelerar el ritmo de la historia. Gente que no sale en los homenajes pero que ha tenido un papel crucial para que lo que debía ocurrir sucediera.

Henning Mankell, El hombre de la dinamita [1973] (Tusquets, 2018)

Fue la primera novela del conocido autor de novela negra, y curiosamente la última traducida. Con una escritura concisa y zigzagueante, realiza un preciso cuadro de la vida de un obrero socialista sueco del siglo pasado. De sus condiciones de vida, de sus relaciones sociales. Un libro lleno de dignidad y donde se muestra la riqueza de fondo de la gente a la que casi nunca se la tiene en cuenta. La que ha luchado para mejorar la vida de todos. Estos días, tras leer uno de los pasajes más emotivos del libro (donde la esposa del protagonista le sigue por la noche para comprobar que no va a cometer una estupidez) tuve ocasión de irritarme oyendo a un alto directivo justificar la automatización porque el valor que aportaban los obreros era cero. Mankell nos cuenta, sin edulcorarlo ni crear una falsa postal de obreros perfectos, una visión honesta y realista de la condición obrera.

Antonio Soler, Sur (Galaxia Gutemberg, 2018)

Novela coral que retrata el devenir cotidiano de un día en una de las grandes ciudades españolas con menos visibilidad social: Málaga. Siempre escondida tras el escaparate —entre glamuroso y cutre— de la Costa del Sol. Lo que nos cuenta Soler es una representación a pequeña escala de la sociedad local. Desde sus élites depredadoras hasta sus capas lumpen. No es una novela de buenos y malos, sino un retrato bastante preciso de los dilemas, de la cultura y de los condicionantes que mueven a cada cual. Es una novela triste pero al mismo tiempo una acaba con la esperanza de que alguno de los personajes será capaz de encontrar alternativas, de salir del estrecho cajón en el que se le ha metido. O sea, con lo que siempre andamos soñando algunos.

Si no os gustan, seguro que en vuestra librería o bibloteca encontraréis buenas alternativas. Espero que las compartáis.

Albert Recio Andreu

30/6/2019

Sitio elaborado con Drupal, un sistema de gestión de contenido de código abierto