Apuntes breves para enmarcar una victoria

Se abandona el proyecto de mina de uranio en Retortillo (Salamanca)

Miguel Muñiz

El 23 de octubre, respondiendo a una pregunta en el Senado, la representante del gobierno hizo oficial lo que se había anunciado una semana antes, que el proyecto de abrir una mina para extraer uranio en la localidad de Retortillo (Salamanca) no tendría apoyo [1].

Para la plataforma de oposición Stop Uranio la respuesta del gobierno confirmó el éxito de un duro trabajo de oposición desarrollado a lo largo de ocho años, pero que entró en una espiral de confrontación avanzada a partir de 2016, cuando la campaña de denuncia sobre los impactos ecológicos de la mina se enfrentó a una ofensiva de querellas legales de la empresa que buscaba expresamente silenciar las voces críticas, focalizando las denuncias a lo largo de 2017 en un activista voluntario, Jesús Cruz, al que intentaron atemorizar acusándolo de un “delito de injurias” por publicar en su blog los informes y documentos jurídicos relacionados con el proyecto y manifestarse en contra de él [2].

Pero sería muy simple interpretar la resolución de este conflicto en clave estricta de enfrentamiento entre una empresa y unos sectores sociales que se oponen a su actividad en el marco de un territorio. Hay más factores que ayudan a entender las razones de esta victoria, y tenerlos presentes es necesario para afrontar otros conflictos que se darán.

Antecedentes

Desde 1974 hasta 2001, en la comarca en que se halla Retortillo funcionó una mina de uranio a cielo abierto explotada por la Empresa Nacional del Uranio S.A. (ENUSA), una sociedad estatal dedicada a todo tipo de actividades relacionadas con el ciclo nuclear; pero la baja concentración de uranio en el mineral extraído llevó a su cierre por falta de rentabilidad. Eran los años de la retórica nuclear franquista, que dejaron una estela de sufrimiento humano que llega hasta la actualidad [3].

Casualmente, el cierre de la mina en 2001 coincidió con la presentación pública en Estados Unidos de la campaña propagandística sobre el “renacimiento nuclear” orquestada por la industria atómica. Cuando la propaganda de dicha campaña llegó al paroxismo, se comenzó a especular con que una ola de construcción de nuevos reactores incrementaría la demanda de uranio, lo que haría rentables a industrias extractoras ahora abandonadas.

En julio de 2010, en el marco de una complicada operación de ruptura con el consorcio nuclear Areva, la empresa Berkeley Resources anuncia su intención de volver a explotar las minas de uranio de Salamanca y compra los derechos de explotación, lo que desencadena una espiral informativa y especulativa considerable. La tregua había durado nueve años [4]. La catástrofe de Fukushima alteró en profundidad la estrategia de la industria nuclear, pero no varió los planes de Berkeley Resources.

Movimientos empresariales y conflicto social

El recuerdo que la minería de uranio dejó en la comarca explica en parte los enfrentamientos sociales que se produjeron cuando Berkeley Resources pasó de las declaraciones a los hechos, firmando primero un convenio con los ayuntamientos afectados en 2011, y pidiendo y obteniendo en 2013 los permisos para iniciar la explotación. Desde la Plataforma STOP URANIO movilizaron rápidamente todos los recursos, incluida la denuncia del impacto a través de la frontera portuguesa que tendría la explotación minera, y desde la empresa se puso en marcha una estrategia de presiones políticas, propaganda, lavado de imagen, compra de apoyos mediante el reparto de subvenciones y patrocinios, y el recurso habitual a los puestos de trabajo que la mina crearía como justificación última del proyecto.

Mientras desde STOP URANIO se difundía información sobre los impactos ambientales y sociales de la minería y se realizaban concentraciones y manifestaciones, la empresa desplegaba actividades económicas: patrocinaba un equipo de fútbol (Salmantino UDF), pagaba actividades de la Universidad de Salamanca, impulsaba la Vuelta Ciclista para vincularla a su nombre, construía infraestructuras como circuitos de ejercicios, e inundaba de pancartas de propaganda y folletos informativos la comarca, además de ofrecer servicios y dinero para actividades (comidas, torneos, fiestas, etc.) en los municipios de Retortillo y Villavieja de Yeltes, los afectados por la explotación [5].

Un error estratégico

Pero en abril de 2017 la empresa comete un grave error; sin tener aún todos los aspectos jurídicos resueltos, procede al arranque y la tala de unas mil encinas que se hallan en un paraje protegido por la Red Natura 2000, además a excavar un foso de unos 75.000 metros cúbicos de capacidad en forma cuadrada, que intenta justificar como una “cata de tierras para construir una carretera”. A partir de ese momento la imagen de la mina de uranio de Retortillo irá vinculada a árboles centenarios arrancados, montones de restos de troncos y raíces dispersos en el paisaje, y a fotos aéreas de una estéril y extensa superficie de tierra rojiza que destaca como una herida en medio de un paisaje rodeado de árboles. El conflicto “salta” a la televisión. Y aunque la empresa reacciona en los medios, aunque desde el gobierno del PP y desde el poder nuclear europeo (Euratom) se apresuran a acudir en su apoyo, el daño ya está hecho.

La lógica de esa barbaridad es evidente: la empresa planea lanzar el proyecto en la Bolsa, ha hecho un anuncio triunfal de inicio de la explotación en dieciocho meses y necesita respaldar esa afirmación con pruebas visuales. Las fotografías de maquinaria pesada removiendo tierra (sin explicar la finalidad de la obra) pasarán a ilustrar la página web de Berkeley como una “prueba” para futuros inversores de que están ante un proyecto en marcha. Lo que aquí se visualiza como destrucción, los capitalistas lo visualizan como algo constructivo [6].

Es importante destacar el peso negativo que tienen imágenes de la destrucción de un área rural en una sociedad sensibilizada, y también desinformada, a golpe de imagen sobre la gravedad de la crisis ecológica; es el mismo mecanismo de reacción que funciona contra la energía eólica, o cualquier infraestructura que deba desarrollarse en un medio natural. A partir de ese momento la oposición tiene un elemento de cohesión importante, y con proyección en los grupos sociales urbanos sensibilizados en cuestiones de medio ambiente.

Este error llevará a otro: la dinámica de denuncias judiciales desde la empresa que ya hemos comentado al inicio (nota n.º 2), y provocará una triple respuesta: de movilización social en el territorio, eficazmente organizada por STOP URANIO; del gobierno de Portugal, y del poder judicial, que ordena paralizar cualquier actividad.

La “batalla financiera”

Cuando se lanza un “farol” informativo es imposible volver atrás sin costes; en mayo de 2018 Berkeley presentó la documentación para sacar simultáneamente el proyecto minero de Retortillo en las bolsas de Madrid, Londres y Sidney. Las informaciones que cuestionaban su solvencia económica fueron silenciadas. Finalmente pasó los trámites y anunció su salida para el 18 de julio, en medio de una campaña de propaganda llena de exageraciones. Posteriormente se sabrá que el 25 de julio, el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) había pedido información complementaria sobre el proyecto, lo que implicaba su paralización, pero en aquellos días también gozó de un silencio cómplice.

El valor inicial de las acciones en la Bolsa de Madrid se disparó de manera espectacular. Entre el 3 y el 7 de agosto la prensa económica informó de aumentos espectaculares, y se multiplicaron las declaraciones triunfalistas, aunque también informaron de que existía una gran desigualdad entre el valor de las acciones en Madrid y el de las otras dos bolsas, y se interrogaron por ello. Algo no cuadraba.

El 14 de agosto estalló la crisis, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMV) advirtió de que la situación de las acciones de Berkeley era anómala. Tres días más tarde el ajuste con las otras bolsas hizo caer el precio de las acciones, y otros tres días después se filtró que la compañía estaba pendiente de un informe del CSN; pero, pese a todos estos contratiempos, la campaña de imagen de la empresa continuó.

El 14 de septiembre, el CSN declaró oficialmente que estaba pendiente del informe de Berkeley y que la ejecución del proyecto estaba paralizada desde la petición del mismo. La empresa contestó que los informes ya habían sido enviados, la confusión aumentó y la noticia de la paralización se publicó en El blog de Jesús, el activista que sufrió el acoso judicial desde la compañía en el año 2017.

El 16 de octubre, ante un CSN que no se manifestaba claramente, una caída de la empresa en Bolsa, la aparición de otros informes contrarios al proyecto, y una oleada de peticiones de suspenderlo que se remontaban al mes de junio, el gobierno del PSOE se pronunció en contra de conceder los permisos; el mismo día la empresa informaba de que las solicitudes de empleo para la futura mina era de 22.850 trabajadores. La reacción final de Berkeley consistió en reconocer su caída en valor, pedir explicaciones al Ejecutivo por su decisión, y suspender la cotización del proyecto en Australia.

El día 18 de octubre se producía el último titular desinformativo. “El Gobierno impide abrir una mina de uranio en un pueblo de Salamanca, líder en paro juvenil de la UE. Los planes originales de Berkeley valoraban contratar a 400 empleados directos”, titulaba un periódico especializado en economía [7].

De presentes que marcan los futuros

Merece una reflexión la tenacidad de la empresa en mantener un proyecto que, al margen de ser destructivo para el medio ambiente y la sociedad, no tenía una base material sólida, ni por el valor del supuesto mineral extraído ni por la capacidad económica de la empresa para desarrollarlo. Merece también la atención el peso de los apoyos que ha disfrutado Berkeley hasta el último momento, y la insensibilidad de esos apoyos ante las razones, los argumentos y la oposición de un sector amplio de la sociedad.

Sin la oposición tenaz y la movilización social de la Plataforma STOP URANIO con el apoyo del MIA, sin la complicidad de una gran parte de los medios de información, y sin el apoyo de unos grupos políticos comprometidos y solidarios, el proyecto no hubiese sido detenido. Podía haber caído por su propia inestabilidad e incoherencia, después de haber provocado todo tipo de destrozos ambientales y sociales. Pero sin el impacto visual ante la sociedad, y el descrédito económico ante las élites su trayectoria hubiese seguido por tiempo indeterminado.

Cuando se cierra este artículo, la información sobre el proyecto de Retortillo en la web de Berkeley, y su cotización en Bolsa, continúan activas [8].

 

Notas

[1] https://www.efeverde.com/noticias/mina-uranio-salamanca-gobierno-abandono/16/10/2018; https://www.eleconomista.es/empresas-finanzas/noticias/9455481/10/18/El-Gobierno-niega-a-Berkeley-el-permiso-para-la-mina-de-uranio-en-Salamanca.html.

[2] Las declaraciones de la empresa del 19 de julio de 2017 no tienen desperdicio: “Después de haber solicitado en reiteradas ocasiones a Jesús Cruz que cese en su idea de hacer declaraciones incorrectas, que engañan a la población y dañan la reputación de la compañía, Berkeley no ha tenido otra alternativa que tomar medidas para proteger a sus empleados y a aquellas personas que quieren ver los resultados tras la inversión realizada y los empleos creados”, en http://lacronicadesalamanca.com/176128-querellas-cruzadas-por-la-mina-de-uranio/. Otras informaciones en 10/7/2017: https://www.lagacetadesalamanca.es/provincia/2017/07/10/varapalo-stop-uranio-desestimar-juez-denuncia-cuatro-ediles/210642.html y 30/10/2017: https://www.salamanca24horas.com/texto-diario/mostrar/882309/martes-declara-activista-stop-uranio-denunciado-berkeley.

[3] Las concentraciones de mineral de uranio existentes en la naturaleza suelen ser ridículamente bajas, por eso un 0,98% se considera “rico”; el promedio considerado óptimo es del 0,7%, aunque actualmente se explotan minas, como la de COMINAK en Níger, con una concentración del 0,335%. Véase http://www.sirenovablesnuclearno.org/nuclear/nuclearcatalunya/articles/emisionesnuclearesCO2Catalunya.pdf y https://es.wikipedia.org/wiki/Saelices_el_Chico. Sobre las secuelas véase 06/09/2018 https://sevilla.abc.es/andalucia/jaen/sevi-piden-resarcir-economicamente-familiares-victimas-fabrica-uranio-andujar-201809060743_noticia.html.

[4] 23/07/2010: https://www.elconfidencial.com/espana/2010-07-23/el-uranio-vuelve-a-salamanca-nueva-cuestion-de-estado-o-una-mina-de-especulacion-privada_249297/ y 8/11/2010: https://www.elconfidencial.com/espana/2010-11-08/australianos-koreanos-rusos-triple-espiral-especulativa-sobre-el-uranio-de-salamanca_249152/; 21/12/2010: La revalorización del uranio resucita el interés de Salamanca por extraerlo. https://www.elmundo.es/elmundo/2010/12/21/castillayleon/1292917658.html; 14/12/2010: https://www.lagacetadesalamanca.es/provincia/2010/12/16/berkeley-anuncia-intencion-explotar-mina-uranio-saelices-chico/16494.html.

[5] Véase https://www.eldiario.es/sociedad/minera-salamanca_0_816819217.html.

[6] Véase https://www.eldiario.es/sociedad/Fiscalia-investiga-Salamanca-delito-medioambiental_0_622588584.html; https://www.eldiario.es/sociedad/PASA-CABEZA-MARCHARNOS_0_644985880.html; http://sirenovablesnuclearno.org/nuclear/hemeroteca/hemeroteca2017marcmarzo.html#RETORTILLO, y https://www.berkeleyenergia.com/salamanca-project-overview/photography/.

[7] 5/7/2018: El uranio de Salamanca puede devolver a España su histórica tradición minera, https://www.eleconomista.es/materias-primas/noticias/9251880/07/18/El-uranio-de-Salamanca-puede-devolver-a-Espana-su-historica-tradicion-minera.html; 6/6/2018: https://www.eldiario.es/sociedad/minera-uranio-Salamanca-buscar-admitir_0_779372761.html ; 19/7/2018: https://cincodias.elpais.com/cincodias/2018/07/18/mercados/1531926491_459343.html; 7/8/2018: Por qué las acciones de Berkeley cotizan en España un 534% más caras, https://cincodias.elpais.com/cincodias/2018/08/06/mercados/1533579585_084290.html; 14/8/2018: La CNMV alerta de que el elevado precio de Berkeley Energía en la Bolsa española es una anomalía, https://www.europapress.es/economia/bolsa-00348/noticia-cnmv-alerta-elevado-precio-berkeley-energia-bolsa-espanola-anomalia-20180814131524.html; 23/08/2018: https://www.tribunasalamanca.com/noticias/lo-que-berkeley-energia-trae-a-espana-y-salamanca; 14/9/2018: https://www.lavanguardia.com/vida/20180914/451798350178/berkeley-ya-ha-remitido-la-informacion-solicitada-por-csn-sobre-mina-uranio.html; 15/9/2018: https://jesusenlared.blogspot.com/2018/09/el-consejo-de-seguridad-nuclear.html; 16/10/2018: http://www.expansion.com/empresas/energia/2018/10/16/5bc5f59122601d17478b457b.html; 16/10/2018: http://www.expansion.com/empresas/industria/2018/10/16/5bc4eb0de5fdea86188b45bd.html; 17/10/2018: http://www.expansion.com/mercados/2018/10/17/5bc6dc22ca47415a548b458f.html; 18/10/2018: https://www.libremercado.com/2018-10-18/el-gobierno-impide-abrir-una-mina-de-uranio-en-un-pueblo-de-salamanca-lider-en-paro-juvenil-de-la-ue-1276626664/

[8] https://www.berkeleyenergia.com/es/ y https://www.intelligentinvestor.com.au/company/Berkeley-Resources-Limited-BKY-249151.

 

[Miguel Muñiz Gutiérrez es miembro de Tanquem Les Nuclears-100% RENOVABLES, del Col·lectiu 2020 LLIURE DE NUCLEARS, y del Moviment Ibèric Antinuclear a Catalunya. Mantiene la página de divulgación energética www.sirenovablesnuclearno.org]

30/10/2018

Sitio elaborado con Drupal, un sistema de gestión de contenido de código abierto