Skip to content

La Biblioteca de Babel

Porto Alegre se mueve

El Atlas de "Le Monde Diplomatique"

Poliética

Cansancio del Leviatán. Problemas políticos en la mundialización

Lenguaje colateral. Claves para justificar una guerra

Años interesantes. Una vida del siglo XX

La ética ante las víctimas

Memorias de un hombre perdido

M.A.R.X. Máximas, aforismos y reflexiones con algunas variables libres

La situación social en España: un estudio comparado

Purga

La Universidad en el siglo XXI

Vicente Rojo. Retrato de un general republicano

Tor, Tretze cases i tres morts / Tor, la montaña maldita

Criminología crítica y Violencia de género

Construint la ciutat democràtica. El moviment veïnal durant el tardofranquisme i la transició - Construint municipi des dels moviments socials. Candidatures alternatives i populars i barris en lluita

Universalismo europeo. El discurso del poder

En nombre de la clase obrera

PAZlestina

Apunts sobre la clandestinitat. Diari 1975-1992

Desigualdad. Un análisis de la (in)felicidad colectiva

Un año en el altiplano

La vida en sordina

Izquierda y republicanismo: el salto a la refundación

Qué pensiones, qué futuro

Manuel Vázquez Montalbán. Obra periodística, 1960-1973. La construcción del columnista

Perchè Stalin creó Israele

Barcelona, anys blaus. El governador Correa Veglison: poder i política franquistes (1940-1945)

Para entender la crisis y salir de ella de otra forma

Las pseudociencias. ¡Vaya timo!

Chicos y chicas en relación

El arte de volar

La limpieza étnica de Palestina

Sin Ítaca. Memorias 1940-1975

El refugio de la memoria

Poderes salvajes

El movimiento obrero en la gran ciudad: de la movilización sociopolítica a la crisis económica

Con los perdedores del mejor de los mundos

Vida y tiempo de Manuel Azaña (1880-1940)

Algo va mal

Las raíces históricas de los conflictos armados actuales

El sastre de Ulm. El comunismo del siglo XX. Hechos y reflexiones

¿Están en peligro las pensiones públicas?

Los cristianos

La política y la justicia del sufrimiento

La diferencia fundamental [de la cultura obrera] con la cultura de los intelectuales que tan odiosa me resultaba es el principio de modestia. El militante obrero, el representante obrero, aunque sea culto, es modesto porque, se podría decir, reconoce que existe la muerte, como la reconoce el pueblo. El pueblo sabe que uno muere. El intelectual es una especie de cretino grandilocuente que se empeña en no morirse, es un tipo que no se ha enterado que uno muere, e intenta ser célebre, hacerse un nombre, destacar… esas gilipolleces del intelectual que son el trasunto ideal de su pertenencia a la clase dominante.

Manuel Sacristán Luzón
M.A.R.X, p. 59

+