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Antonio Turiel

El futuro de Europa

Destino,

Barcelona,

2024,

192 págs.

A. R. A.

El futuro de Europa El conciso trabajo de Antonio Turiel constituye un texto recomendable para entender la crisis ecológica y pensar en alternativas. Está estructurado en tres secciones. La primera «Los retos actuales», sitúa la naturaleza de la crisis ecosocial, explica muy bien cómo no puede reducirse a la cuestión climática, porque se trata de una cuestión más general y sistémica e introduce la cuestión social como parte de esta crisis global. La segunda parte, «Soluciones que no funcionan», está encaminada a discutir las limitaciones y la inanidad de la política de la UE, centrada exclusivamente en el cambio de fuente energética, en el todo eléctrico basado en las energías renovables. Es un debate imprescindible frente a los tecno-optimistas que piensan que la crisis se resuelve con un mero proceso inversor, descontrolado, en renovables.

La tercera parte, «Reindustrializar Europa», se centra, precisamente, en plantear alternativas tecnológicas viables que permitan mantener un nivel de vida deseable, y que no nos conduzcan a un cul de sac. Es la parte más sugerente del libro, porque adelanta ideas que merece la pena explorar. No hace falta estar de acuerdo con todas sus propuestas —particularmente, discrepo de su capítulo final, donde sugiere que el problema no es el capitalismo si no el crecimiento, como si se tratara de cuestiones distintas— para recomendar la lectura del texto. Para entender los límites de alguna de las pseudoalternativas en uso, y para pensar en por dónde buscar alternativas.

27 /

3 /

2025

La diferencia fundamental [de la cultura obrera] con la cultura de los intelectuales que tan odiosa me resultaba es el principio de modestia. El militante obrero, el representante obrero, aunque sea culto, es modesto porque, se podría decir, reconoce que existe la muerte, como la reconoce el pueblo. El pueblo sabe que uno muere. El intelectual es una especie de cretino grandilocuente que se empeña en no morirse, es un tipo que no se ha enterado que uno muere, e intenta ser célebre, hacerse un nombre, destacar… esas gilipolleces del intelectual que son el trasunto ideal de su pertenencia a la clase dominante.

Manuel Sacristán Luzón
M.A.R.X, p. 59

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