Skip to content

Los intelectuales y la represión de las huelgas de Asturias (1963)

Rememoramos unos casos de tortura a mineros asturianos y sus esposas, la actitud de algunos intelectuales ante esos hechos, y la del ministro de Información de Franco, Manuel Fraga Iribarne, muy expresivos de la extensión del uso actual de la palabra ‘demócrata’.

Parte 1

Parte 2

2 /

2012

La diferencia fundamental [de la cultura obrera] con la cultura de los intelectuales que tan odiosa me resultaba es el principio de modestia. El militante obrero, el representante obrero, aunque sea culto, es modesto porque, se podría decir, reconoce que existe la muerte, como la reconoce el pueblo. El pueblo sabe que uno muere. El intelectual es una especie de cretino grandilocuente que se empeña en no morirse, es un tipo que no se ha enterado que uno muere, e intenta ser célebre, hacerse un nombre, destacar… esas gilipolleces del intelectual que son el trasunto ideal de su pertenencia a la clase dominante.

Manuel Sacristán Luzón
M.A.R.X, p. 59

+