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El mundo según Monsanto

ARTE-France,

Carles Mercadal

Recuperamos un documental que, aunque ya empieza a ser todo un clásico, resulta pertinente volver a visionar ahora que esta multinacional estadounidense no ceja en su empeño por seguir introduciendo en Europa sus productos genéticamente modificados. Basado en el libro del mismo título publicado por la periodista francesa Marie-Monique Robin (El mundo según Monsanto. De la dioxina a los OGM: Una multinacional que les desea lo mejor, Editorial Península, 2008), el filme repasa la historia de esta compañía desde sus inicios en la industria química y desgrana la multitud de tropelías, tergiversaciones y engaños que han caracterizado a sus actividades en las últimas décadas.

11 /

2011

La diferencia fundamental [de la cultura obrera] con la cultura de los intelectuales que tan odiosa me resultaba es el principio de modestia. El militante obrero, el representante obrero, aunque sea culto, es modesto porque, se podría decir, reconoce que existe la muerte, como la reconoce el pueblo. El pueblo sabe que uno muere. El intelectual es una especie de cretino grandilocuente que se empeña en no morirse, es un tipo que no se ha enterado que uno muere, e intenta ser célebre, hacerse un nombre, destacar… esas gilipolleces del intelectual que son el trasunto ideal de su pertenencia a la clase dominante.

Manuel Sacristán Luzón
M.A.R.X, p. 59

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