La diferencia fundamental [de la cultura obrera] con la cultura de los intelectuales que tan odiosa me resultaba es el principio de modestia. El militante obrero, el representante obrero, aunque sea culto, es modesto porque, se podría decir, reconoce que existe la muerte, como la reconoce el pueblo. El pueblo sabe que uno muere. El intelectual es una especie de cretino grandilocuente que se empeña en no morirse, es un tipo que no se ha enterado que uno muere, e intenta ser célebre, hacerse un nombre, destacar… esas gilipolleces del intelectual que son el trasunto ideal de su pertenencia a la clase dominante.
Chicos y chicas en relación
Icaria,
Barcelona,
Antonio Giménez Merino
La construcción de unas relaciones de género más igualitarias dependen, ante todo, de un sector civil fuerte, organizado y lo más plural e interconectado posible. En este sentido, es fundamental la (a menudo inobservada) actividad antisexista impulsada desde grupos de hombres como los que componen la asociación barcelonesa Hombres Igualitarios (http://www.homesigualitaris.cat/home/), vinculada a la estatal Asociación de Hombres por la Igualdad de Género (http://www.ahige.org/). En su labor por crear instrumentos pedagógicos dirigidos tanto a que los varones tomen conciencia de las numerosas ventajas que para sí mismos presentan comportamientos no regidos por la dominación masculina, como a posibilitar espacios de diálogo fecundo con las mujeres, HI ofrece un ambicioso programa formativo en el que se incluyen publicaciones como la presente. Impulsada por miembros del grupo “Orfeo. Coeducación y masculinidades”, Chicos y chicas en relaciónsuministra al profesorado de educación secundaria (y a quienes trabajan con adolescentes fuera del ámbito de la educación reglada) modelos de actividades de reflexión e interactivas con el alumnado.
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2011