La diferencia fundamental [de la cultura obrera] con la cultura de los intelectuales que tan odiosa me resultaba es el principio de modestia. El militante obrero, el representante obrero, aunque sea culto, es modesto porque, se podría decir, reconoce que existe la muerte, como la reconoce el pueblo. El pueblo sabe que uno muere. El intelectual es una especie de cretino grandilocuente que se empeña en no morirse, es un tipo que no se ha enterado que uno muere, e intenta ser célebre, hacerse un nombre, destacar… esas gilipolleces del intelectual que son el trasunto ideal de su pertenencia a la clase dominante.
¿Están en peligro las pensiones públicas?
ATTAC,
Mesa de economía, ecología y trabajo de Socialisme 21 de Catalunya
La “Mesa de economía, ecología y trabajo de Socialisme 21 de Catalunya” informa de la aparición de este libro (“pedagógico y de fácil lectura, da los argumentos principales para desmontar la ofensiva del gobierno y del capital para la ‘contrarreforma’ de las pensiones.”), consultable íntegramente en:
http://www.scribd.com/full/27739006?access_key=key-jydhk73u2fcds25mnm6
12 /
2010