La diferencia fundamental [de la cultura obrera] con la cultura de los intelectuales que tan odiosa me resultaba es el principio de modestia. El militante obrero, el representante obrero, aunque sea culto, es modesto porque, se podría decir, reconoce que existe la muerte, como la reconoce el pueblo. El pueblo sabe que uno muere. El intelectual es una especie de cretino grandilocuente que se empeña en no morirse, es un tipo que no se ha enterado que uno muere, e intenta ser célebre, hacerse un nombre, destacar… esas gilipolleces del intelectual que son el trasunto ideal de su pertenencia a la clase dominante.
Deseo y resistencia. Treinta años de movilización lesbiana en el Estado español (1977-2007)
Egales,
Madrid,
2009,
Deseo y resistencia. Treinta años de movilización lesbiana en el Estado español (1977-2007)
[Nota de redacción]
Aclaración
En relación a la reseña del libro de Gracia Trujillo Barbadillo, Deseo y resistencia. Treinta años de movilización lesbiana en el Estado español (1977-2007), aparecida en el anterior número de mientrastanto.e, el responsable de la reseña, a instancias de la autora, desea rectificar la mención a ella misma, a Carmen Romero Bachiller y Beatriz Preciado como cofundadoras del LSD.
12 /
2009