La diferencia fundamental [de la cultura obrera] con la cultura de los intelectuales que tan odiosa me resultaba es el principio de modestia. El militante obrero, el representante obrero, aunque sea culto, es modesto porque, se podría decir, reconoce que existe la muerte, como la reconoce el pueblo. El pueblo sabe que uno muere. El intelectual es una especie de cretino grandilocuente que se empeña en no morirse, es un tipo que no se ha enterado que uno muere, e intenta ser célebre, hacerse un nombre, destacar… esas gilipolleces del intelectual que son el trasunto ideal de su pertenencia a la clase dominante.
Deseo y resistencia. Treinta años de movilización lesbiana en el Estado español (1977-2007)
Egales,
Madrid,
Laurentino Vélez-Pelligrini
Silenciadas incluso en las leyes pensadas contra las minorías sexuales, como lo demuestra una tristemente famosa Ley de Peligrosidad Social en la que ni siquiera son objeto de mención, las lesbianas han tenido que articular por sí mismas un discurso político y una presencia social que paliase su invisibilidad tanto frente al movimiento feminista como al movimiento gay. Teórica queer de nutrida formación intelectual y académica anglosajona, activista lesbiana desde el periodo de la post-movida madrileña y cofundadora en los años 90 junto a otras como Fefa Vila, Carmen Romero Bachiller o Beatriz Preciado del radical y transgresor grupo de Lesbianas Sin Dudas (LSD), Gracia Trujillo nos brinda un excelente ensayo en perspectiva sociohistórica sobre la evolución del movimiento lesbiano español desde su nacimiento en los años de la Transición. Las difíciles relaciones con el movimiento gay en los 70, la imbricación en el feminismo y el progresivo distanciamiento respecto a él, la experiencia del Sida y las políticas de coalición, el debate sobre el género a raíz del impacto de la teoría queer, las discusiones sobre la identidad, la toma de posición de las lesbianas sobre el matrimonio homosexual y la Ley de Identidad de Género en beneficio del colectivo transexual constituyen los diversos bloques temáticos de este ensayo. El libro de Gracia Trujillo no es sólo una crónica de la historia política del lesbianismo, sino una defensa de la memoria colectiva de las minorías sexuales. Sobre todo, he ahí su mérito, un eficaz antídoto contra el maligno virus asimilacionista que parece en nuestros días invadir al cuerpo LGTB.
11 /
2009