La diferencia fundamental [de la cultura obrera] con la cultura de los intelectuales que tan odiosa me resultaba es el principio de modestia. El militante obrero, el representante obrero, aunque sea culto, es modesto porque, se podría decir, reconoce que existe la muerte, como la reconoce el pueblo. El pueblo sabe que uno muere. El intelectual es una especie de cretino grandilocuente que se empeña en no morirse, es un tipo que no se ha enterado que uno muere, e intenta ser célebre, hacerse un nombre, destacar… esas gilipolleces del intelectual que son el trasunto ideal de su pertenencia a la clase dominante.
100 imágenes de un mundo desigual
Icària-Intermón Oxfam,
Barcelona,
320 págs.
Antonio Madrid
Este libro ofrece 132 gráficos sobre las desigualdades existentes a nivel mundial. Estos gráficos recogen información comparada y amplia acerca de las fuentes de las desigualdades y de sus efectos en campos como: economía internacional, salud, educación, deuda externa, medio ambiente, inmigración, reconocimiento de derechos, alimentación, expectativa de vida, distribución de renta, etc. Cada imagen viene acompañado por dos textos breves: uno que ayuda a interpretar el gráfico y otro que lo comenta. La estructura del libro lo hace especialmente útil para encontrar ejemplos documentados y visibilizar las desigualdades. Es un buen instrumento de trabajo.
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2005