La diferencia fundamental [de la cultura obrera] con la cultura de los intelectuales que tan odiosa me resultaba es el principio de modestia. El militante obrero, el representante obrero, aunque sea culto, es modesto porque, se podría decir, reconoce que existe la muerte, como la reconoce el pueblo. El pueblo sabe que uno muere. El intelectual es una especie de cretino grandilocuente que se empeña en no morirse, es un tipo que no se ha enterado que uno muere, e intenta ser célebre, hacerse un nombre, destacar… esas gilipolleces del intelectual que son el trasunto ideal de su pertenencia a la clase dominante.
V Foro Social Mundial
Del 26 al 31 de enero se celebrará en Porto Alegre el V FSM. Este año con significativas modificaciones en la metodología de trabajo del Foro, acordadas por su Consejo Internacional tras una amplia Consulta Temática a las organizaciones participantes, recogida en la página especial:
http://www.consultafsm.org.br
En la página principal del FSM puede encontrarse toda la información práctica sobre inscripciones, actividades, programación y documentos en la sección Biblioteca de Alternativas:
http://www.forumsocialmundial.org.br
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2005