La diferencia fundamental [de la cultura obrera] con la cultura de los intelectuales que tan odiosa me resultaba es el principio de modestia. El militante obrero, el representante obrero, aunque sea culto, es modesto porque, se podría decir, reconoce que existe la muerte, como la reconoce el pueblo. El pueblo sabe que uno muere. El intelectual es una especie de cretino grandilocuente que se empeña en no morirse, es un tipo que no se ha enterado que uno muere, e intenta ser célebre, hacerse un nombre, destacar… esas gilipolleces del intelectual que son el trasunto ideal de su pertenencia a la clase dominante.
Sobre Costa de Marfil. GRI
El Grupo de Investigación e Información sobre la Paz y la Seguridad (GRIP) con sede en Bruselas ofrece en su web interesantes y documentados estudios sobre Europa, seguridad internacional y desarrollo sostenible. En noviembre ha aparecido un documento de interés sobre las claves del conflicto actual en Costa de Marfil: Claudio Gramizzi, La paz se aleja de Costa de Marfil. Enlace directo al documento: http://www.grip.org/bdg/g4554.html. También se encuentra otro interesante documento sobre quién arma a los Mai-Mai en la R. D. del Congo.
12 /
2004