La diferencia fundamental [de la cultura obrera] con la cultura de los intelectuales que tan odiosa me resultaba es el principio de modestia. El militante obrero, el representante obrero, aunque sea culto, es modesto porque, se podría decir, reconoce que existe la muerte, como la reconoce el pueblo. El pueblo sabe que uno muere. El intelectual es una especie de cretino grandilocuente que se empeña en no morirse, es un tipo que no se ha enterado que uno muere, e intenta ser célebre, hacerse un nombre, destacar… esas gilipolleces del intelectual que son el trasunto ideal de su pertenencia a la clase dominante.
99,3% responsable
R.A.F
Destinar el 0,7% del PIB a ayuda al desarrollo no basta para construir un mundo más justo. Sobre esta premisa, la campaña 99,3% responsable aboga por que también el 99,3% restante del presupuesto de las administraciones públicas sea socialmente responsable. Para conseguirlo, la campaña se centra en la contratación pública, proponiendo a las administraciones que eviten contratar con empresas que vulneran los derechos humanos y que promuevan el respeto a los derechos humanos a lo largo de todo el proceso de contratación. A tal fin, la web de la campaña ofrece una guía de recomendaciones y propuestas que puedan servir de orientación a las instituciones. También recoge los resultados de las investigaciones llevadas a cabo por el Observatorio de Derechos Humanos y Empresas en Oriente Medio y en el Norte de África sobre empresas violadoras de los derechos humanos que a menudo son contratadas por las administraciones públicas catalanas, así como otros informes sobre empresas y derechos humanos.
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2018