La principal conversión que los condicionamientos ecológicos proponen al pensamiento revolucionario consiste en abandonar la espera del Juicio Final, el utopismo, la escatología, deshacerse del milenarismo. Milenarismo es creer que la Revolución Social es la plenitud de los tiempos, un evento a partir del cual quedarán resueltas todas las tensiones entre las personas y entre éstas y la naturaleza, porque podrán obrar entonces sin obstáculo las leyes objetivas del ser, buenas en sí mismas, pero hasta ahora deformadas por la pecaminosidad de la sociedad injusta.
Cuando tienes 17 años
Francia, 114’,
Antonio Giménez Merino
Para quien firma esta reseña resulta cada vez más peliagudo recomendar películas que echan en los cines, habida cuenta de la miseria en la afluencia que se registra en las salas pequeñas o con cabida aún para el cine con mayúsculas. El pase dominical nocturno de Cuando tienes 17 años (tan sólo dos días después de su estreno) que toma como referencia el cronista no registró más espectadores que él mismo…
Y a pesar de la posibilidad de que desaparezca de la cartelera en días, hay que dejar constancia de la última película del autor de En la boca, no y Los juncos salvajes, es decir, del Téchiné que tan bien sabe tratar el universo de la adolescencia como territorio de conflictos y de conformación de la identidad personal. Para ello, cuenta en esta ocasión con la colaboración en el guion de la directora Céline Sciamma (Water Lilies, Tomboy, Girlhood), especializada en la conformación de la identidad sexual en la adolescencia. Diferencias de clase, raza y cultura se funden en este cuadro donde todos los personajes (hijos y padres) están atravesados por miedos profundos que, de una u otra manera, tienen su expresión en formas de violencia. Una estupenda metáfora de la Francia actual.
24 /
10 /
2016