La diferencia fundamental [de la cultura obrera] con la cultura de los intelectuales que tan odiosa me resultaba es el principio de modestia. El militante obrero, el representante obrero, aunque sea culto, es modesto porque, se podría decir, reconoce que existe la muerte, como la reconoce el pueblo. El pueblo sabe que uno muere. El intelectual es una especie de cretino grandilocuente que se empeña en no morirse, es un tipo que no se ha enterado que uno muere, e intenta ser célebre, hacerse un nombre, destacar… esas gilipolleces del intelectual que son el trasunto ideal de su pertenencia a la clase dominante.
Movimiento popular y cambio político
UOC,
Barcelona,
A. R. A.
Podemos ha sido sin duda el actor que ha cambiado el marco de partidos políticos de la transición. El libro de Antón trata de analizar este cambio desde una lectura sociológica. El libro ofrece, además de un análisis de alguno de los aspectos básicos de la nueva formación política, una reflexión más general sobre los procesos de cambio social desde abajo. Para ello realiza un análisis crítico de las teorías más habituales para tratar a los movimientos sociales, así como una revisión crítica del concepto de “populismo”. Se trata de un texto necesario para profundizar en un debate que seguramente podremos hacer con más tranquilidad tras el maratón electoral al que hemos estado sometidos en 2015. Una buena lectura para preparar la entrada del próximo año y abrir un debate a la altura de los problemas a los que nos vamos a enfrentar.
30 /
11 /
2015