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Alma. Hija de la violencia

Por Joaquim Dodero Curtani

El documental web es un formato que permite complementar y enriquecer un relato principal con diferentes aportaciones visuales e informativas. Miguel Dewever-Plana e Isabelle Fougère lo emplean aquí para narrar el terrible testimonio de una joven que durante cinco años vivió y mató en el corazón de una las pandillas urbanas más violentas de Guatemala: los maras.

Guatemala es un país actualmente arrodillado por una guerra que no dice su nombre. Y Alma, una certera contraprogramación del relato habitual sobre la violencia en Latinoamérica. Ofrece diversas versiones del asunto (la de la propaganda “gringa”, la del espectáculo morboso y la amarilla de un falso periodismo de investigación). Se ofrece así información alternativa a la habitual de las noticias y los documentales que emiten las diferentes televisiones, públicas y privadas.

El documental viene acompañado de cuatro módulos interactivos que proporcionan información sobre el contexto y los factores clave de la violencia en Guatemala: “La historia y geografia del país”, “Maras”, “Violencia” y “Prevencion“.

Miembro de la agencia VU’, Miquel Dewever se hizo fotógrafo en la década de 1990. Lleva quince años recorriendo Guatemala, donde realizó sus primeros reportajes sobre las poblaciones mayas (Mayas, Editorial Blume). Más tarde siguió de cerca las consecuencias del conflicto armado que desgarró al país, acercándose a la guerrilla, compartiendo el día a día de los refugiados y recogiendo el testimonio de las familias de víctimas del genocidio maya por el ejército (La verdad bajo la tierraBlume), con el cual recibió el premio “Fotoperiodismo y derechos humanos”. Desde 2007 Miquel Dewever-Plana fotografía y documenta la violencia endémica que golpea a Guatemala, la guerra de las pandillas y la corrupción generalizada. En 2008, conoce a Alma y decide ayudarla a realizar su confesión.

Isabelle Foug¡ère es periodista y autora desde 1991. Sus reportajes sobre los derechos humanos, las mujeres, los inmigrantes o el desarrollo se publican con regularidad en la prensa francesa y extranjera (Géo, Marie-France, Figaro Magazine, Grazia, VSD, Photo magazine…). Entre 2001 y 2002 correalizó “Euroland”, una serie de documentales sobre Europa para la televisión italiana. Dos años más tarde, publicó Odyssée Moderne, voyage avec les migrants clandestins, du Sahara à la Grande Bleue (ed. Images en Manœuvres), a raíz de una travesía por el Sáhara junto a emigrantes africanos con rumbo a Europa. Hace tres años se unió al proyecto de Miquel de recoger la historia de Alma.

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2014

La diferencia fundamental [de la cultura obrera] con la cultura de los intelectuales que tan odiosa me resultaba es el principio de modestia. El militante obrero, el representante obrero, aunque sea culto, es modesto porque, se podría decir, reconoce que existe la muerte, como la reconoce el pueblo. El pueblo sabe que uno muere. El intelectual es una especie de cretino grandilocuente que se empeña en no morirse, es un tipo que no se ha enterado que uno muere, e intenta ser célebre, hacerse un nombre, destacar… esas gilipolleces del intelectual que son el trasunto ideal de su pertenencia a la clase dominante.

Manuel Sacristán Luzón
M.A.R.X, p. 59

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