La diferencia fundamental [de la cultura obrera] con la cultura de los intelectuales que tan odiosa me resultaba es el principio de modestia. El militante obrero, el representante obrero, aunque sea culto, es modesto porque, se podría decir, reconoce que existe la muerte, como la reconoce el pueblo. El pueblo sabe que uno muere. El intelectual es una especie de cretino grandilocuente que se empeña en no morirse, es un tipo que no se ha enterado que uno muere, e intenta ser célebre, hacerse un nombre, destacar… esas gilipolleces del intelectual que son el trasunto ideal de su pertenencia a la clase dominante.
Harlan County USA
Estados Unidos,
Presentamos aquí una joya cinematográfica: Harlan County USA, largometraje dirigido por Barbara Kopple que ganó el Oscar al mejor documental en 1977. La película cuenta la historia de los mineros de Brookside, pequeña ciudad del condado de Harlan, Kentucky, quienes en 1973 iniciaron una huelga que duró trece meses después de que la empresa carbonífera se negara a aceptar sus demandas de mejora salarial y condiciones de trabajo más dignas. Los obreros se afiliaron así al sindicato UMWA para que defendiera sus derechos, pero los propietarios de la empresa, además de rechazar sus peticiones, se negaron a reconocer al mismo sindicato. Es por ello por lo que los trabajadores intensificaron su lucha, hasta el punto de sustituir a unos líderes sindicales a los que, en un determinado momento, calificaron de corruptos, y de implicar a sus familias y amigos. Harlan County USA es, en definitiva, una película sobre la importancia de la solidaridad de clase como instrumento para alcanzar una sociedad más justa y avanzada.
30 /
6 /
2013