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El Lobo Feroz

Historia para no dormir

El Lobo Feroz recomienda calurosamente entretenerse en la página web www.inh.cat

Se trata de una web del Institut Nova Història.

Y es verdaderamente nueva. Allí podemos enterarnos de que el testamento de Carlos II, cuyas disposiciones generaron la guerra de Sucesión, es falso. De que Hernán Cortés era en realidad aragonés. De que el Quijote se escribió en Valencia y en catalán. De que La Celestina es una obra catalana traducida al castellano. De que Bartolomé de las Casas era en realidad el «Pare Cases». De que el escudo de armas de Leonardo da Vinci era catalán, al igual que una bandera ostentada por la nave Victoria, de Magallanes. Y en general de que «el nou continent [América] va ser descobert, conquerit, evangelitzat i poblat per catalans».

Pues eso.

22 /

10 /

2012

La diferencia fundamental [de la cultura obrera] con la cultura de los intelectuales que tan odiosa me resultaba es el principio de modestia. El militante obrero, el representante obrero, aunque sea culto, es modesto porque, se podría decir, reconoce que existe la muerte, como la reconoce el pueblo. El pueblo sabe que uno muere. El intelectual es una especie de cretino grandilocuente que se empeña en no morirse, es un tipo que no se ha enterado que uno muere, e intenta ser célebre, hacerse un nombre, destacar… esas gilipolleces del intelectual que son el trasunto ideal de su pertenencia a la clase dominante.

Manuel Sacristán Luzón
M.A.R.X, p. 59

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