La diferencia fundamental [de la cultura obrera] con la cultura de los intelectuales que tan odiosa me resultaba es el principio de modestia. El militante obrero, el representante obrero, aunque sea culto, es modesto porque, se podría decir, reconoce que existe la muerte, como la reconoce el pueblo. El pueblo sabe que uno muere. El intelectual es una especie de cretino grandilocuente que se empeña en no morirse, es un tipo que no se ha enterado que uno muere, e intenta ser célebre, hacerse un nombre, destacar… esas gilipolleces del intelectual que son el trasunto ideal de su pertenencia a la clase dominante.
Irena Sendler - In memoriam
Irena Sendler, fallecida en 2008, fue una enfermera polaca que ayudó a salvar a más de 2.500 niños judíos durante el nazismo. Candidata al Nobel de la Paz en 2007, finalmente no fue elegida. El siguiente vídeo recoge brevemente los hechos, así como un intento de recordatorio de lo que sin duda ha sido uno de los momentos más negros de la historia de la humanidad.
28 /
2 /
2016