La principal conversión que los condicionamientos ecológicos proponen al pensamiento revolucionario consiste en abandonar la espera del Juicio Final, el utopismo, la escatología, deshacerse del milenarismo. Milenarismo es creer que la Revolución Social es la plenitud de los tiempos, un evento a partir del cual quedarán resueltas todas las tensiones entre las personas y entre éstas y la naturaleza, porque podrán obrar entonces sin obstáculo las leyes objetivas del ser, buenas en sí mismas, pero hasta ahora deformadas por la pecaminosidad de la sociedad injusta.
Pierre Bourdieu (dir.)
La miseria del mundo
Akal,
Madrid,
2003,
564 págs.
Antonio Madrid
Este libro es el resultado excelente de un trabajo colectivo. Se aborda en él cuestiones tan interrelacionadas como la estructuración de las periferias de algunas grandes ciudades, la convivencia entre personas de diferentes raíces culturales, la presentación que los medios de comunicación hacen de los problemas sociales, el funcionamiento de los servicios sociales como exponente de la dimisión del estado, la cambiante organización del trabajo, la percepción que las personas tienen de su propia existencia en las condiciones espirituales y materiales actuales, etc. El libro ofrece un cuadro que permite al lector reflexionar acerca de las condiciones culturales, económicas, políticas y morales en las que transcurre la vida en las sociedades contemporáneas. El método de trabajo elegido para conseguir este fin ha sido la entrevista. Tanto el lenguaje utilizado en la formulación de las preguntas, como el empleado en las respuestas, es un lenguaje directo que huye de complejidades estériles. Se consigue de esta forma una imagen fresca y tremendamente interesante para comprender una parte de La miseria del mundo.
3 /
2003