Cajón Desastre

Crónica de junio de 2006

Juan-Ramón Capella

Guerra muy sucia

Lo han contado dos soldados del nuevo ejército iraquí, el protegido por los norteamericanos. Unos mandos yankees les entregaron un coche y un teléfono móvil, con la misión de acudir a determinado mercado a vigilar ordenándoles que les telefonearan al llegar allí para decir que ya estaban en sus puestos. Llegaron y trataron de llamar, pero no tenían cobertura. Se alejaron del coche para conseguirla, llamaron y dijeron que ya estaban allí. A los pocos segundos oyeron una gran explosión en el mercado: era su coche.

La actual cúpula sindical de UGT y CCOO

Ha acordado una reforma laboral que abarata el despido, mantiene las diversas especies de contratos temporales, crea nuevas formas de contrato precario, acepta traspasar a las empresas fondos que deberían ir a la seguridad social. Toda una cúpula.

Eutanasia

El pentapléjico Jorge León Escudero ha logrado que otra persona le ayudara a bien morir. Ambas merecen el mayor respeto, quien quiso morir y quien le ayudó. Esa acción reabrirá, sin duda, el necesario debate sobre la eutanasia. Los políticos, hasta ahora, han sido incapaces de legislar para que las personas en situación terminal grave obtengan ayuda, con garantías, para acabar voluntaria y dignamente con su sufrimiento y con su vida.

A veces los políticos hacen algo peor que no hacer. El debate sobre la eutanasia en España, iniciado por el tetrapléjico Ramón Sampedro e impulsado por el cineasta A. Amenábar, lo cortó en seco un consejero del PP de la Comunidad de Madrid al acusar de sedaciones indebidas a médicos del hospital de Leganés. Hizo mucho ruido, sí, pero de sedaciones indebidas, nada. Como era de esperar. Sin embargo el consejero del PP metió el miedo en el cuerpo a los facultativos de las urgencias, y ahora estamos peor que antes. Al consejero del PP no le ha pasado nada; por ahí anda, tan campante.

¿Qué se les ocurrirá esta vez?

Pateras, cayucos, saltos

La respuesta del Norte son las vallas.

Libre circulación de capitales, libre comercio (para el Norte), pero no libre circulación de trabajadores.

El lío social creado por las políticas neoliberales durará mucho más que esas políticas.

Detención de republicanos

Unos jóvenes comunistas han sido detenidos en Móstoles (el 16 de mayo) por exhibir banderas republicanas durante una visita del heredero de la corona. Lo ha denunciado el PCE. Para evitar que pasen estas cosas hay que sacar a la calle muchas más banderas republicanas. Y compartir el buen humor de los jóvenes militantes del PCE.

"Afectados"

No son pocas las personas que buscan una ganancia extraordinaria para sus ahorros por vías anómalas: un “extratipo” bancario —que suele ser una estafa organizada por un empleado infiel—, una inversión “piramidal” —aportas tu dinero siempre que aportes también a otros aportantes—, etc. Los defraudados por el “negocio” filatélico de inversiones que ha resultado un timo pertenecían a esta categoría de personas. Ahora pretenden presentarse como “afectados”, o sea, como “víctimas”, y arman tanto jaleo como pueden para que la Hacienda pública, el dinero de todos, les compense, ya que, dicen, el Estado no ha vigilado suficientemente. Bueno: eso es como si la avariciosa víctima del timo de la estampita pretendiera ser indemnizado porque la poli no ha detenido a tiempo al timador.

Que se xodan.

Kabul

Afganistán ha reaparecido en los diarios. El apagón informativo ha sido traspasado por noticias que expresan el odio de la población hacia el ocupante norteamericano. Y del comportamiento de éste también allí: ametrallan a los que les tiran piedras.

Los musulmanes hablarán durante décadas de Guantánamo, Abu Grahib, Bagdad y Kabul, como nosotros nos referimos aún a Auschwitz, a Mauthausen.

Mientras, Bambi insiste en que los soldados españoles están en Afganistán colaborando en la construcción de un sistema democrático.

Deshojar la margarita

Yo no la deshojo. Me quedaré en casa.

El Mundial, la Selección, el Doping

Nada como un Mundial para poner en evidencia el carácter de mero soporte publicitario que tienen los espectáculos deportivos. Los deportistas ganan tanto porque son el sustentáculo de la propaganda comercial. Cuando se dopan no es porque quieran ganar la competición: en realidad se dopan para ganar más. Las ventas de televisores —más ventanas a la publicidad— se han disparado ya.

La competición será en realidad aburrida. No importa jugar sino ganar. Precisamente cuando suene la charanga borbónica que hace las veces de himno nacional veremos al capitán de la Selección, Raúl, echar la cabeza para atras y dirigir los ojos al cielo. Y no es porque al manifestar sin pudor sus propias supersticiones neuróticas el icono publicitario pretenda convertirse también en icono del nacional-catolicismo: es porque sabe demasiado bien que su equipo no puede ir muy lejos sin la ayuda del Altísimo.

5/2006

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