Rafael Osete

Sucinta reseña del sistema educativo chino

y exposición de un caso particular

El Maestro dijo:

‘Los jóvenes son dignos de reverencia, pues ¿cómo sabemos si el porvenir no igualará el presente? […]

Confucio, Analectas, IX-22.[1]

 

Contenido

  • Una cuestión preliminar: el aprendizaje del idioma chino
  • Un nuevo nacionalismo
  • El sistema educativo
  • Las cifras oficiales
  • Un caso particular
  • Referencias bibliográficas y webgrafía consultadas

Una cuestión preliminar: el aprendizaje del idioma chino

Zixia dijo:

‘Si vuestro cargo os deja algún ocio, estudiad. Si el estudio os deja algún ocio, ejerced vuestro cargo.’

Confucio, Analectas, XIX-13.[2]

Hay que tener en cuenta, como cuestión preliminar, que las exigencias derivadas del proceso educativo de escolarización en China no se pueden entender sin tener presente la dificultad del aprendizaje del idioma chino.[3] Un estudiante de quince años que haya cursado los nueve grados de la enseñanza obligatoria debe estar en condiciones de poder dominar la escritura[4] de tres mil caracteres y la lectura de tres mil quinientos, antes de entrar en el segundo ciclo de la educación secundaria. La evolución del aprendizaje de caracteres chinos durante la enseñanza obligatoria (que se divide en nueve grados) es el siguiente (el Grado 1 empieza a los seis años de edad):

Grado 1 a Grado 2: 1600 caracteres reconocibles en lectura; 800 caracteres usados en escritura;

Grado 3 a Grado 4: 2500 caracteres reconocibles en lectura; 2000 caracteres usados en escritura;

Grado 5 a Grado 6: 3000 caracteres reconocibles en lectura; 2500 caracteres usados en escritura;

Grado 7 a Grado 9: 3500 caracteres reconocibles en lectura; 3000 caracteres usados en escritura;

La mayor parte de las palabras del idioma chino, están formadas por bigramas (compuestos de dos caracteres) y, a pesar de poder contar con algún componente que dé alguna pista acerca de su fonética o semántica, el estudiante que se enfrenta al carácter o palabra por primera vez no solo no sabe su significado, sino que ni siquiera sabe cómo poder pronunciarlo.[5]

Muchas son las voces occidentales que recriminan a China el no haber abandonado la escritura mediante caracteres, como un estigma de atraso que fomenta el analfabetismo. Pero no solo comportaría una ardua tarea por la miríada de homófonos, discernibles solamente a nivel de escritura, sino que ello socavaría la quintaesencia de su civilización, por no entrar en las implicaciones que una tal propuesta supondría a nivel cultural y el orientalismo[6] inherente en la misma.[7] 

En los niveles preescolares e iniciales de la educación primaria se hace servir el pinyin (sistema de transliteración al alfabeto latino) para ayudar a su aprendizaje a nivel fonético.[8] Las nuevas tecnologías han facilitado asímismo su aprendizaje (la escritura se efectúa en los dispositivos electrónicos utilizando el alfabeto latino según la fonética del sistema pinyin y la aplicación sugiere todos los caracteres que pueden coincidir con dicha fonética). No obstante, la memorización es esencial al proceso; un proceso que se articula, no como un sprint, sino como una carrera de fondo, como no puede ser de otro modo para poder dominar miles de caracteres. Este esfuerzo memorístico se realiza mediante la técnica del drilling: repetición continuada tanto de su escritura como de su lectura siempre en voz alta. Esta es una característica del sistema de aprendizaje chino, que no solo utilizan los estudiantes para el aprendizaje del idioma chino, sino también para la mayoría de las materias. Este sistema mecánico marca profundamente la vida del estudiante chino. Constancia y perseverancia[9] con la finalidad de conseguir un objetivo tan importante como es el de poder estar en condiciones de usar y reconocer los caracteres del idioma chino y no ser un analfabeto. Por este motivo, el aprendizaje del idioma chino ocupa -junto con las matemáticas, como se verá más adelante- la mayor parte del itinerario curricular escolar.

Y el estudio de la lengua y su constante aprendizaje, pasará a formar parte indisociable del resto de la vida del alumno. Hay que tener presente, además, que el estudio del idioma va indisolublemente vinculado con el estudio de los clásicos. Así, se valora mucho en el uso del idioma las citas y expresiones clásicas, normalmente formadas por cuatro sílabas, como símbolo de estatus y distinción.[10] El estudio ha sido durante siglos la herramienta que ha permitido la conformación de una sociedad formalmente meritocrática.[11]

Un nuevo nacionalismo

Zigong preguntó en qué consistía el gobierno. El Maestro dijo:

’En tener suficiente alimento, suficiente armamento y la confianza del pueblo’.

Confucio, Analectas, XII-7.[12]

El sistema educativo actual ha sido dirigido bajo el pensamiento de Xí Jìnpíng sobre el socialismo con características chinas de la nueva época.[13]  No hay que perder de vista que el objetivo que se persigue socialmente reforzando el sistema educativo es, según establece formalmente la doctrina oficial, la consecución de una “sociedad modestamente acomodada”, que es la finalidad esencial y compromiso social del régimen actual; y el sistema educativo deviene un pilar esencial para su construcción. Así, el art.3 de la Ley de Educación Obligatoria de la República Popular China (人民共和国义务教育法 Zhōnghuá rénmín gònghéguó yìwù jiàoyù fǎ)[14] (en adelante, “Ley de Educación”) especifica que la educación obligatoria establece los fundamentos para mejorar la calidad de toda la nación y para conseguir obreros socialistas, disciplinados, con cultura y altos ideales e integridad moral.

La política del hijo único mantenida hasta hace poco[15] supuso también mucha presión a los progenitores para asegurar que el hijo o hija recibiera la mejor educación posible. Presión notada también por los propios estudiantes para tratar de conseguir el mejor resultado académico y no poner en ridículo a la familia y por extensión a la sociedad.[16] Una sociedad que pasa por encima del individuo.[17] Los derechos individuales siempre están sujetos a un bien social mayor. Este simple axioma se inculca a todos los individuos desde el ámbito familiar y, sobre todo, educativo; es uno de los grandes contrastes entre la sociedad china y las sociedades occidentales en las que se fomenta un exacerbado individualismo posesivo.

El nacionalismo chino es un nuevo nacionalismo centrado sobre todo en torno a la cultura de la etnia Hàn. La República Popular de China reconoce actualmente a cincuenta y seis diferentes grupos étnicos.[18] Aunque en la bandera nacional las cinco estrellas simbolicen las cinco etnias más representativas, la etnia Hàn representa aproximadamente el noventa por ciento de la población. Muchas veces la lengua china (中文 Zhōngwén) es referida como 汉语 Hànyǔ, el idioma de la etnia Hàn).[19] Las etnias minoritarias han sido progresivamente dotadas de derechos, lo que está provocando una sensación de discriminación positiva denunciada por los Hàn, especialmente en cuestiones como el acceso a la educación. China es un país donde los propios chinos no pueden elegir libremente la residencia, la compra de piso y la escuela de los hijos, ya que está determinado por el sistema del 户口hùkǒu.[20] La expansión de la educación ha tendido a ir de la mano de la expansión urbanística.[21]

También está presente en el sistema educativo la recuperación de las tradiciones (que ya no son vistas como un elemento feudal), la elaboración de un relato que da legitimidad histórica a la grandeza de la nación y la vuelta a un confucianismo como base de la relación entre súbdito y gobernante. Aunque el retorno al neoconfucianismo no es nuevo:  ya se encontró presente tras la rebelión de los Taiping; especialmente a finales del s.XIX ya se contemplaba un nuevo nacionalismo chino basado en un tipo de cultura y en la existencia de una comunidad que el estado tenía por misión defender de las agresiones del exterior.[22] A mediados del siglo XIX, el “nacionalismo étnico”, alimentado contra la dominación manchú, fue cediendo el paso a un nacionalismo nuevo, como reacción contra las intrigas imperialistas de las potencias occidentales.[23]

Este nacionalismo basado en un homo confucianus oeconomicus[24] ha sido alimentado con la leche materna del sentido de la responsabilidad moral y el espíritu de sacrificio. Desde Deng la educación no se encamina tanto a una democratización política, ni a una eliminación de la distinción de clases mediante una educación igualitaria, sino que la educación se focaliza en el logro de la modernización económica.[25] Los datos de un crecimiento económico meteórico, sin parangón, avalan el sentimiento de fortaleza nacional; la disposición de recursos y su refinamiento y el desarrollo de tecnología propia proporcionan un ascenso pacífico que convierte al país en un agente con personalidad propia en el concierto de naciones. Y los alumnos no cejarán en el empeño de seguir con el sueño chino (中国梦Zhōngguó mèng).

El sistema educativo

El Maestro You dijo: ‘Pocos hombres hay que, cumpliendo sus deberes para con sus padres y hermanos mayores [y profesores], sean propensos a desafiar a sus superiores’.

Confucio, Analectas, I-2.[26]

La Ley de Educación Obligatoria[27] supuso una gran iniciativa encaminada a la descentralización del control de la educación y el fomento de la matriculación de millones de niños y niñas que en ese momento no recibían educación formal en la escuela.[28] Como la mayor parte de las leyes chinas, se caracteriza por su extrema concreción y amplio margen de interpretación para su puesta en práctica a diferentes niveles.

Un punto importante de la Ley de Educación (art. 8) es que establece la delegación de la gestión de la escuela primaria y de los primeros cursos de la secundaria en las autoridades de los distritos y condados; lo que resultante importante en el sentido que la vida escolar se conforma en cada localidad en función de sus propias circunstancias.

La Ley de Educación garantiza un mínimo de nueve años de educación obligatoria: seis años de educación primaria y tres años del primer ciclo de educación secundaria. El itinerario completo de la educación básica comprende tres años de preescolar (optativos), seis años de primaria (que empieza a los seis años de edad) y seis años de educación secundaria (dividida en dos ciclos, siendo el primerode ellos obligatorio).

Primaria 6 – 12 años

Secundaria (1er ciclo): 12-15

Secundaria (2o ciclo): 15-18

La educación secundaria tiene dos itinerarios: regular y especializado/vocacional/técnico. La educación secundaria regular se divide en dos ciclos de tres años. Para pasar al segundo período es preciso la superación de un examen. Si no se supera el examen entre el primer y segundo ciclo de la educación secundaria, el alumno puede acudir entonces a las escuelas de formación vocacional para formarse entre dos y cuatro años en trabajos técnicos y agrícolas. Una vez cursado el segundo ciclo, para acceder a la universidad hay que superar el temido Examen de Entrada a la Educación Universitaria Nacional (Gāokǎo 高考).[29] Este examen de selectividad dura tres días y consiste en: idioma chino, matemáticas e idioma inglés. Adicionalmente, las optativas son: física, química, biología, historia, geografía y política económica. La reputación del profesor dependerá de cuántos alumnos suyos consigan superarla. Actualmente en zonas urbanas hay un aumento de las escuelas privadas (denominadas “escuelas clave”) que cobran muchos honorarios de matrícula y pagan salarios más elevados a los profesores (con la finalidad de conseguir que gran parte de sus alumnos superen la selectividad). 

El año académico se divide en dos periodos: de febrero a mitad de julio, con seis semanas de vacaciones de verano, y de septiembre a finales de enero, con cuatro semanas de vacaciones. La mayoría de las escuelas empiezan a las 7:30 y finalizan a las 18:00, con una pausa de dos horas para comer. De media, en la escuela primaria los alumnos están una media de ocho horas en la escuela, mientras que los de secundaria una media de catorce horas. Las clases obligatorias de fines de semana están encaminadas fundamentalmente al refuerzo en matemáticas y ciencias. Todo ello modulado -según se verá más adelante- de acuerdo con las exigencias que puedan marcar las autoridades locales y las propias escuelas.

El contenido de los programas de la escuela primaria es: idioma chino, matemáticas, educación física, música, ciencia, historia y geografía. Adicionalmente se imparten clases de moralidad y ética e idioma inglés. El contenido de los programas de la escuela secundaria es: idioma chino, matemáticas, física, química, biología, geología, idioma inglés, historia, geografía, política económica, música, bellas artes y educación física.[30] Un tercio de la dedicación en el primer ciclo de la educación secundaria es al idioma chino y matemáticas, y en el segundo ciclo la mitad de la dedicación es a las matemáticas y ciencias. De nuevo, todo ello modulado según las exigencias que puedan marcar las autoridades locales y las propias escuelas. 

No obstante, hay que tener presente que en la educación primaria las asignaturas determinantes para la superación de los exámenes son el idioma chino y matemáticas (las demás asignaturas solo modulan); en secundaria las materias son determinadas a nivel de las autoridades locales.

El rol de los profesores —profesión de las mejor consideradas socialmente en el país— es fundamental. Ejercen la autoridad en las aulas y confrontarse con ellos es hacerlo con las autoridades locales. Están protegidos por los arts. 14  y 15 de la ley de Educación que establece que “los profesores deben de ser respetados públicamente” y que “el estado salvaguardará sus derechos e intereses y adoptará medidas para incrementar su estatus y beneficios materiales y recompensará a los más sobresalientes”. Los profesores, como pieza clave en el sistema social “deberán estar plenamente comprometidos con la causa de la educación socialista […] y con sus deberes como profesores”.  La Comisión Nacional de Supervisión se creó en 2018, con rango superior a la de la Corte Suprema, para supervisar a cualquier funcionario que ejerza autoridad pública, pertenezca o no al partido comunista.

Por otro lado, está prohibido insultar o asediar a los profesores, bajo pena incluso que puede llegar a ser de prisión. Y, adicionalmente, la ley establece que la religión en ningún caso puede ser un obstáculo ni interferir en la implementación de la enseñanza obligatoria.

Las cifras oficiales [31]

Totales:

.- 530.000 instituciones educativas en total a nivel nacional. 282.000.000 de alumnos a nivel nacional en instituciones en disposición de entregar certificado, en total.

.- 17.320.000 maestros a jornada completa.

.- 3.740.000.000 metros cuadrados de instalaciones educativas en todo el país

.- Valor del material de enseñanza e investigaciones científicas 1.121.000.110.000 yuanes

.- En total, de cada 100.000 personas, 7.569 son estudiantes en edad de recibir educación primaria, con 131 nuevos estudiantes cada año, y 3.459 son estudiantes en edad de recibir educación secundaria, con 112 nuevos estudiantes cada año. 

Escuelas de enseñanza obligatoria:

.- 213.000 escuelas de enseñanza obligatoria.

Primaria: 160.000.

Primer ciclo de educación secundaria: 52.000[32]

.- 154.000.000 de estudiantes de enseñanza obligatoria.

105.612.000 estudiantes en escuelas de primaria (39.641.000 en escuelas urbanas)

48.271.000 estudiantes de primer ciclo de secundaria (18.068.000 en escuelas urbanas).

Escuelas de segundo ciclo de educación secundaria:

.- 24.000 escuelas de segundo ciclo de educación secundaria (14.000 regulares y 10.000 vocacionales)

.- 39.949.000 estudiantes de segundo ciclo de secundaria

Educación superior:

.- 2.956 instituciones de educación superior en todo el país.

.- En el año 2019, se registraron 40 millones 20.000 personas actualmente recibiendo educación superior. 2. 864.000 estudiantes de postgrado, entre los cuales 424.000 pertenecían a un programa doctoral, y 2.440.000 a un programa de máster. 

Un caso particular

No hi ha error més gran que buscar molt;

no hi ha desastre més gran que no saber acontentar-se;

no hi ha catástrofe més gran que ser cobdiciós. Saber acontentar-se és causa de satisfacció duradora.

Laozi, Dadejing, 46.[33]

En una escuela pública de una ciudad de provincias del norte del país, un adolescente anónimo que cursa el segundo ciclo de la educación secundaria no le queda otra que atenerse al siguiente horario determinado por la autoridad local y la propia escuela:

06:30 – Entrada en la escuela. No se permiten retrasos, incluso a riesgo de expulsión. Se iza la bandera y se canta el himno nacional; se realizan ejercicios calisténicos por todos los alumnos de la escuela en el patio (que es lo suficientemente grande para que todos puedan formar y que incluye una macropantalla para no perder detalle). Se da inicio a las clases.

12:00-14:00 – Pausa para la hora de la comida del mediodía (los alumnos vuelven a casa, excepto los alumnos de progenitores acogidos al régimen de campesinos que no son de la misma ciudad, que comen en la escuela). A las 14:00 se reanudan las clases.

17:30-18:30- Segunda pausa, para la hora de la cena. Todos los alumnos permanecen en la escuela. A las 18:30 se reanudan las clases.

21:30- Finalización de las clases y salida de la escuela (excepto los alumnos de progenitores acogidos al régimen de campesinos que no son de la misma ciudad, que duermen en las instalaciones de la escuela).

Hay que tener en cuenta que el nivel de deberes exige que los alumnos se dediquen hasta bien pasadas las 23:00 para la realización de estos.

Fines de semana: los sábados son lectivos, con la salvedad que de forma extraordinaria las clases finalizan a las 16:30. Los domingos por la tarde son lectivos; las clases se inician a las 18:30. Es discreción del profesorado exigir que los alumnos atiendan clase el sábado con posterioridad a las 16:30 o el domingo con anterioridad a las 18:30, incluso a riesgo de expulsión.

Solo se dispone de fiesta los días que señala el gobierno, como el 01/10, día nacional de China (el cual puede ser recuperado a discreción del profesor durante las franjas horarias disponibles del sábado y domingo).  Las vacaciones de verano son del 15/07 al 01/09. Las de invierno, según el calendario chino, son de 20 días coincidiendo con el inicio del año nuevo chino.

Se fomenta con diferencia el aprendizaje de la lengua china y las matemáticas, seguidas por la química, la física y la biología, por encima de cualesquiera otras asignaturas. 

Los mejores alumnos de cada clase de cada curso, formarán una clase propia en el curso siguiente, y así sucesivamente; y les serán asignados los mejores profesores.[34] Al final del último curso, los alumnos más destacados tendrán el privilegio de poder optar a incorporarse en las filas del partido comunista.

El art.16 de la Ley de Educación prohíbe a los profesores maltratar físicamente a los estudiantes; no obstante, estos reciben severas correcciones en caso de llegar tarde, no saberse la lección o mascar chicle. Está prohibido el uso del móvil, no llevar el atuendo adecuado (lo que comporta que el corte de pelo de chicos y chicas lo sea de determinada manera -por ejemplo, las chicas no pueden llevar un corte de pelo que tape las orejas-; hay nueve modelos posibles para cada género) así como los piercings, tatuajes y ropa estrafalaria.

Adicionalmente, una vez al año, los alumnos de segundo ciclo de educación secundaria se familiarizan con la instrucción militar durante algunos los fines de semana. Chicos y chicas se visten de uniforme y realizan formaciones y maniobras. Es posible ver pasar a soldados profesionales del ejército nacional de liberación portando armamento y realizando instrucción en las instalaciones deportivas de la escuela como parte de su circuito de entrenamiento. Los militares son altamente respetados por dedicar su vida al servicio y protección del pueblo.

Referencias bibliográficas y webgrafía consultadas

Bell, D., The China Model: Political Meritocracy and the Limits of Democracy, Princeton University Press, New Jersey, 2016.

Cheng, A., Historia del pensamiento chino, Biblioteca de China contemporánea/10, Edicions Bellaterra, Barcelona, 2006. Traducción de Anne-Helène Suárez.

Confucio (孔子 Kǒngzǐ), Lun Yu. Reflexiones y enseñanzas, Kairós, Barcelona, 1997. Edición con traducción del chino, introducción y notas de Anne-Helène Suárez.

Gernet, J., El mundo chino, Crítica, Barcelona, 2005 

Kipnis, A. B., From Village to City. Social Transformation in a Chinese County Seat, University of California Press, Oakland, 2016.

Laozi (老子Lǎozi), Daodejing. El llibre del ‘dao’ i del ‘de’. Servei de publicacions de la Universitat Autònoma de Barcelona – Publicacions de l’Abadia de Montserrat, Bareclona, 2006. Traducción, introducción y comentarios de Seán Golden y Marisa Presas.

Levi, J., Confucio, Trotta (Pliegos de Oriente), Madrid, 2005. Traducción de Albert Galvany.

Ley de educación obligatoria de la República Popular China (人民共和国义务教育法). Adoptada en la Cuarta Sesión del Sexto Congreso Nacional del Pueblo y promulgada por Orden Núm. 38 del presidente de la República Popular de China el 12 de abril de 1986, en vigor desde el 01/07/1986; revisada en la 22a Reunión del Comité Permanente del Décimo Congreso Nacional del Pueblo el 29 de junio de 2006 y redactada de acuerdo con la Decisión de modificar determinadas Leyes adoptada en la Catorceava Sesión del Duodécimo Congreso Nacional del Pueblo el 24 de abril de 2015. Disponible en: http://www.gov.cn/flfg/2006-06/30/content_323302.htm (la versión en lengua inglesa se puede consultar en: http://www.asianlii.org/cn/legis/cen/laws/celotproc520/).

Ministerio de Educación de la República Popular China, “Perspectiva General Sobre la Educación en China. El Desarrollo de la Educación en el Año 2019”, Reportes educativos, 2021-02-10; disponible en lengua española en: http://es.moe.gov.cn/documents/reports/202102/t20210210_513220.html

Otros documentos de interés pueden consultados en la página web del Ministerio de Educación de la República Popular de China: http://www.moe.gov.cn/

Misra, K., From Post-Maoism to Post_Marxism. The Erosion of Official Ideology in Deng’s China, , Routledge, New York, 1998.

Mullaney, T.S., Coming to Terms with the Nation. Ethnic Classification in Modern China, University of California Press, Berkeley, 2011.

Ramírez Bellerín, L., Manual de traducción Chino/Castellano, Gedisa, Barcelona, 2004.

Ross, H. y Len, Y, “Contemporary Education System” en AA.VV., Qiang Zha (editor), Education in China. Educational History, Models, and Iniciatives, Berkshire Essentials, Massachusetts, 2013, pp. 188 y ss.

Rovira Esteva, S., Lengua y escritura chinas. Mitos y realidades, Universidad Autónoma de Barcelona, Biblioteca de China Contemporánea/21, Ediciones Bellaterra, Barcelona, 2010.

Xí Jìnpíng, The Governance of China, Foreign Languages Press, Beijing, 2014.

Notas:

[1] Confucio (孔子 Kǒngzǐ), Lun Yu. Reflexiones y enseñanzas, Kairós, Barcelona, 1997, pág.74.

[2] Confucio, op. cit., pág. 131.

[3] Los caracteres chinos más sencillos derivan de pictogramas y algunos son ideogramas; pero son una escasa minoría. Compuestos semánticos, compuestos de sonido y sentido, caracteres formados por interpretación sucesiva y préstamos fonéticos forman la mayor parte del corpus de caracteres. V. Ramírez Bellerín, L., Manual de traducción Chino/Castellano, Gedisa, Barcelona, 2004, pág. 68.

[4] Hay que tener en cuenta que la escritura de los trazos que componen un carácter debe efectuarse en un orden determinado, que no es baladí; dicho orden facilitará posteriormente al alumno su escritura cursiva.

[5] La lengua china es una lengua tonal; los homófonos son moneda corriente, siendo muy importante el contexto para poder entenderse a nivel oral.

[6] En el sentido empleado por Edward Said.

[7] Sobre la validez del chino para el lenguaje científico-técnico v. Rovira Esteva, S., Lengua y escritura chinas. Mitos y realidades, Universidad Autónoma de Barcelona, Biblioteca de China Contemporánea/21, Ediciones Bellaterra, Barcelona, 2010, pág. 363 y ss.

[8] El pinyin consta en torno a cuatrocientos grupos fonéticos basados en el dialecto de Beijing.

[9] Incluso resignación. Los chinos utilizan mucho la expresión 没有办法 (méiyǒu bànfǎ), para indicar que “no queda otro remedio, no se puede gestionar de otra manera”. Para no entrar en otros jardines de juicios valorativos, se podría argumentar que mientras en occidente se fomenta la reflexión, en China se actúa.

[11] Aunque con las luces y sombras propias del acceso a la cultura y disposición de tiempo de estudio. V. Bell, D., The China Model: Political Meritocracy and the Limits of Democracy, Princeton University Press, New Jersey, 2016.

[12] Confucio, op. cit., pág. 88.

[13] Ministerio de Educación de la República Popular China, “Perspectiva General Sobre la Educación en China. El Desarrollo de la Educación en el Año 2019”, Reportes educativos, 2021-02-10; disponible en lengua española en: http://es.moe.gov.cn/documents/reports/202102/t20210210_513220.html

[14] Ley de educación obligatoria de la República Popular China (人民共和国义务教育法). Adoptada en la Cuarta Sesión del Sexto Congreso Nacional del Pueblo y promulgada por Orden Núm. 38 del presidente de la República Popular de China el 12 de abril de 1986, en vigor desde el 01/07/1986; revisada en la 22a Reunión del Comité Permanente del Décimo Congreso Nacional del Pueblo el 29 de junio de 2006 y redactada de acuerdo con la Decisión de modificar determinadas Leyes adoptada en la Catorceava Sesión del Duodécimo Congreso Nacional del Pueblo el 24 de abril de 2015. Disponible en: http://www.gov.cn/flfg/2006-06/30/content_323302.htm (la versión en lengua inglesa se puede consultar en: http://www.asianlii.org/cn/legis/cen/laws/celotproc520/).

[15] Relajada en 2013 y de nuevo en 2021, en vistas a la evolución demográfica.

[16] Los profesores publican las notas de todos los estudiantes y las comparten y las comparten con la totalidad de los progenitores de los alumnos y alumnas del aula a través de las redes sociales autorizadas en China (actualmente es frecuente el uso de la APP 微信 Wēixìn, conocida en occidente como Wechat). La competencia por ser el primero o la primera (第一名 Dì yī míng) es feroz. Los mejores estudiantes reciben menciones y premios extraordinarios y la consideración y admiración de sus pares y profesores. Se otorgan menciones a los mejores alumnos de cada materia.

[17] En idioma chino, el pronombre indefinido “todos/as” como en la frase “hola a todos” se expresa como “gran familia” (dàjiā 大家); es decir, una persona china ve al resto como su “gran familia”

[18] Para un acercamiento a la ortodoxia etniotaxonómica, v. Mullaney, T.S., Coming to Terms with the Nation. Ethnic Classification in Modern China, University of California Press, Berkeley, 2011, especialmente pág. 122 y ss.

[19] No es de extrañar que en la página del Ministerio de Educación se resalta que el secretario del Grupo Dirigente del Partido del Ministerio de Educación y Ministro de Educación, Huai Jinpeng, es de la etnia Hàn y con formación en ingeniería (http://es.moe.gov.cn/about_MOE/ministers/202108/t20210820_552727.html).

[20] Es una suerte de mezcla de Libro de familia y empadronamiento, que establece quién es el jefe o jefa de familia, los avatares relativos a la personalidad, la residencia, la sujeción a regímenes especiales (campesinado, etc.) de la familia. No obstante, un extranjero casado con una ciudadana china no puede constar en dicho documento (y se limitará a tener un mero certificado de matrimonio, que ni siquiera le otorgará la residencia).

[21] Sobre el contraste entre la expansión de la educación y la de la urbanización v. Kipnis, A. B., From Village to City. Social Transformation in a Chinese County Seat, University of California Press, Oakland, 2016, pág. 232 y ss.

[22] Gernet, J., El mundo chino, Crítica, Barcelona, 2005, pág. 524.

[23] Cheng, A., Historia del pensamiento chino, Biblioteca de China contemporánea/10, Edicions Bellaterra, Barcelona, 2006, pág. 540.

[24] Levi, J., Confucio, Trotta (Pliegos de Oriente), Madrid, 2005, pág. 230.

[25] Misra, K., From Post-Maoism to Post_Marxism. The Erosion of Official Ideology in Deng’s China, Routledge, New York, 1998, pág. 164.

[26] Confucio, op. cit., pág. 35.

[27] Citada ut supra.

[28] Un 4% del GDP se destina formalmente a educación. V. Ross, H. y Len, Y, “Contemporary Education System” en AA.VV., Qiang Zha (editor), Education in China. Educational History, Models, and Iniciatives, Berkshire Essentials, Massachusetts, 2013, pp. 189.

[29] Se le concede tanta importancia a nivel nacional, que durante los días que dura el examen está completamente prohibido que los vehículos hagan servir el claxon o se que haga ruido innecesario que pueda molestar a un alumno que está estudiando.

[30] V. Ross, H. y Len, Y, op. cit., pp. 191.

[31] Según el Ministerio de Educación de la República Popular China, op. cit.

[32] 160.000+52.000=212.000 (el informe cita 213.000)

[33] Laozi (老子Lǎozi), Daodejing. El llibre del ‘dao’ i del ‘de’. Servei de publicacions de la Universitat Autònoma de Barcelona – Publicacions de l’Abadia de Montserrat, Bareclona, 2006, pág. 113

[34] Es decir, nunca se iguala la clase para adaptarse al alumno de nivel más bajo, sino que todos son conminados a acercarse al estudiante de nivel más alto.

19/10/2021

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