El último mohicano

El activista indiscreto

Ventajista: Que trata de obtener ventaja o beneficio de todos sus asuntos, o de aprovechase de las ventajas que tiene.  

Basta la lectura de un día de prensa (28 de febrero) para detectar unos cuantos.

Los miembros de la ANC que cada día cortan dos horas la Avenida Meridiana de Barcelona en protesta de la condena del “procés”. Luchadores de la libertad que no se juegan nada. Tienen el apoyo del Conseller de Interior (y la publicidad gratis de TV3 y Catalunya Radio). Todos los movimientos sociales en Barcelona saben que tocar la Meridiana es una medida extrema. Más de un activista ha sido procesado (incluso alguno de la CUP) por hacerlo un día de Huelga General. Y cualquier corte de la Meridiana, para que sea legalizado, obliga a una negociación dura. El pequeño grupo que lleva haciendo cortes desde octubre lo hace con reglas de juego que no se aplican para el resto de los mortales (léase sindicalistas o activistas vecinales). Lo que vale para la Meridiana vale para otras vías básicas de Catalunya.

Los de Ciudadanos, apelando a instituciones donde tienen gente a sueldo. Lo han aprendido de sus amigos del Partido Popular, que llevan años manipulando en beneficio propio la composición del Tribunal Constitucional y del Consejo General del Poder Judicial. Así cualquiera es legalista.

Los promotores inmobiliarios pidiendo seguridad jurídica frente a los intentos de regular los alquileres. Es lo mismo que piden los bancos y todos los poderes económicos cuando se les trata de regular. Para trasladar la inseguridad jurídica a quien no puede defenderse, a los miles y miles de desahuciados, a las personas que sufren mobbing de los especuladores, a los que se les han impuesto cláusulas leoninas en los contratos financieros. Y es que con la seguridad jurídica pasa como con el sol. Nunca calienta a gusto de todos.

Al gobierno sueco. Denunciando actuaciones autoritarias de China. Nadie duda que en China hay abusos sistemáticos de los derechos humanos. Pero mejor sería que antes de hacerse el decente se empezara por la propia casa. El informe del relator de la ONU sobre derechos humanos M. Melzer sobre el papel de Suecia en el caso Assange es demoledor. Por cierto, además del Gobierno sueco estaría bien que la gran prensa que publicó los papeles de Wikileaks (como El País) publicara este informe.

28/2/2020

Sitio elaborado con Drupal, un sistema de gestión de contenido de código abierto